Oaxaca de Juárez, Oax.— El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, hizo un llamado a las organizaciones y grupos inconformes a no utilizar la Guelaguetza como mecanismo de presión ni como moneda de cambio para la atención de sus demandas, al advertir que cualquier intento de boicot o afectación a las actividades de la máxima fiesta de los oaxaqueños terminará perjudicando a la ciudadanía y a miles de familias que dependen económicamente de esta temporada.
Durante la conferencia de prensa del Gabinete de Seguridad, el funcionario estatal señaló que afectar los convites, desfiles de delegaciones o actividades relacionadas con la celebración no impactaría a las autoridades estatales, sino directamente al pueblo de Oaxaca.
“La Guelaguetza no es la fiesta de los funcionarios ni del Gobierno, es la fiesta del pueblo de Oaxaca”, sostuvo.
Romero López consideró que quienes intenten bloquear o boicotear las actividades enfrentarán el rechazo social, pues la celebración representa una de las principales fuentes de ingresos para sectores como el transporte, el comercio, el turismo y los servicios.
Puso como ejemplo a los taxistas y trabajadores del sector turístico, quienes durante estas fechas registran una importante actividad económica derivada de la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
“Hay que trabajar por Oaxaca, hay que andar chambeando”, expresó el secretario, al reiterar que las diferencias y demandas deben atenderse a través del diálogo y no mediante acciones que afecten a terceros.
Asimismo, exhortó a las organizaciones a no recurrir a amenazas, chantajes o presiones utilizando el nombre de la Guelaguetza, al considerar que este tipo de acciones generan irritación entre la población y dañan la imagen de una celebración que pertenece a todas y todos los oaxaqueños.
El responsable de la política interna del estado aseguró que las puertas del Gobierno permanecen abiertas para el diálogo y la construcción de acuerdos que permitan resolver cualquier conflicto sin poner en riesgo el desarrollo de las festividades.
Finalmente, expresó su confianza en que prevalecerá la responsabilidad y el entendimiento para garantizar que la máxima fiesta cultural de Oaxaca se desarrolle en un ambiente de paz y convivencia, en beneficio de las familias oaxaqueñas y de la actividad económica que genera en la entidad.







