San Pedro Totolapam, municipio perteneciente al Distrito de Tlacolula en los Valles Centrales de Oaxaca, será la nueva sede del Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU).
Así lo dio a conocer esta mañana el gobernador, Salomón Jara Cruz, en conferencia de prensa para presentar dicho proyecto planeado desde hace algunos meses y, el cual, contará con trabajos de participación y asesoría privada.
El mandatario estatal agradeció a las autoridades y habitantes de este municipio por su apoyo y disposición para dar pie a echar a andar el CIRRSU en un espacio de 30 hectáreas y con una inversión de más de 600 millones de pesos.
Jara Cruz enfatizó que dicho proyecto por fin será una realidad, el cual, apuntó, «otros gobiernos no pudieron o no quisieron realizar».
«Con esta acción, nuestro gobierno cumple su compromiso de atender y solucione uno de los problemas que más afecta y preocupa a las y los oaxaqueños», refirió.
Asimismo, sostuvo que el CIRRSU resolverá de manera integral y perspectiva de largo plazo, el manejo de residuos sólidos urbanos en la zona metropolitana de Oaxaca, cuyo tema, dijo, fue ignorado por gobiernos anteriores pese a poner en riesgo al medio ambiente y salud pública.
Salomón Jara detalló que actualmente se generan alrededor de 850 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos en la zona metropolitana, mismos que desde hace un año no pueden ser depositados en un lugar adecuado.
Sostuvo que esta problemática ha obligando a las autoridades municipales a realizar altos gastos para transportarlos a sitios autorizados en otros estados de la República o utilizar espacios inapropiados y sin condiciones adecuadas.
De acuerdo con las autoridades, este proyecto consiste en tres instalaciones principales: una planta de separación, una planta de biofertilizantes y un lugar de disposición final.
La planta de separación generará cuatro ponientes de productos como materia orgánica, inorgánica vendible y combustibles derivados que se venderán a cementeras.
Tanto la planta como la celda de disposición final de los residuos, serán construidas en su totalidad por un periodo de un año y medio, lo cual, informaron, traerá beneficios sociales, económicos y ambientales, ayudando a reducir riesgos sanitarios y tiraderos a cielo abierto.












