Lo que comenzó como el cumplimiento de un sueño después de varios años de ahorro terminó en una disputa ante la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). Una consumidora de Salina Cruz presentó una denuncia contra Automotores Antequera de Salina Cruz, S.A. de C.V., luego de que la camioneta Dodge Journey que adquirió como nueva presentara, a pocos meses de su entrega, diversas fallas en frenos, dirección, suspensión y sistemas electrónicos.
De acuerdo con la documentación y los señalamientos de la consumidora, el vehículo fue entregado el 27 de noviembre de 2025. Los primeros problemas aparecieron prácticamente desde los primeros días: anomalías en la pintura y molduras, además de fallas en el sistema de infoentretenimiento, que se apagaba mientras la unidad estaba en circulación y afectaba funciones como la cámara de reversa, los controles del clima, las llamadas telefónicas y la reproducción de música.
Posteriormente se presentaron dificultades para encender la camioneta, problemas relacionados con la batería y ruidos en el sistema de frenos. La unidad ingresó en distintas ocasiones al taller de Automotores Antequera de Salina Cruz para revisión y reparación.
Problemas en los frenos y otras reparaciones
Apenas cinco meses después de la compra, personal de la agencia determinó que los discos de freno requerían rectificación. Según el relato de la consumidora, inicialmente se le pretendió cobrar alrededor de 6 mil pesos por el trabajo.
La propietaria solicitó que la reparación fuera cubierta por la garantía y finalmente el servicio se realizó sin costo.
Sin embargo, los desperfectos continuaron. En posteriores visitas al taller se reportaron ruidos en el volante, anomalías en la dirección y suspensión, así como componentes que requerían ajustes. Entre ellos se encontraban las bieletas, que, de acuerdo con lo informado por personal de la propia agencia, presentaban un desgaste que hacía necesaria su sustitución.
Otro de los problemas que permaneció pendiente durante meses fue la pantalla del sistema de infoentretenimiento. La consumidora señala que en distintas ocasiones la agencia le informó que la pieza ya había sido solicitada, pero la sustitución definitiva no se concretó.
Una nueva prueba de manejo
El 27 de agosto de 2026, la consumidora realizó una prueba de manejo acompañada por personal de Automotores Antequera de Salina Cruz. Según su denuncia, durante el recorrido los trabajadores pudieron advertir directamente varios de los desperfectos que había reportado.
En ese momento, el gerente Andrés Rueda se habría comprometido a que la unidad sería reparada de manera integral. También habría señalado que, si las fallas continuaban, tendrían que analizarse otras alternativas, entre ellas la posibilidad de entregar otro vehículo o devolver el dinero.
El 14 de septiembre se realizó una nueva prueba de manejo, después del periodo de reparación acordado.
De acuerdo con la consumidora, los problemas persistían: continuaban los ruidos al acelerar, anomalías al girar el volante, dificultades relacionadas con el asistente de pendiente y fallas en el sistema de infoentretenimiento.
Ante esta situación, decidió dejar la Dodge Journey dentro de las instalaciones de Automotores Antequera de Salina Cruz y exigir una solución definitiva.
Señala malos tratos durante el reclamo
La consumidora también acusa al gerente Andrés Rueda de haberla tratado de manera inapropiada durante el conflicto. Según su versión, el directivo se habría burlado de los reclamos realizados por ella y sus familiares y habría respondido que no era “brujo” ni tenía una “varita mágica” para reparar el vehículo.
Asimismo, sostiene que Rueda les indicó que podían acudir ante PROFECO y afirmó que la Procuraduría no le haría nada a Automotores Antequera de Salina Cruz.
La consumidora afirma que la conversación quedó registrada en archivos de audio, los cuales serán aportados como parte de las pruebas dentro del procedimiento.
Piden investigar las condiciones en que fue vendido el vehículo
Además de las fallas mecánicas y electrónicas, la denuncia plantea otra cuestión: determinar en qué condiciones se encontraba la camioneta antes de ser entregada como vehículo nuevo.
La unidad aparece registrada en REPUVE desde el 23 de septiembre de 2025, aproximadamente dos meses antes de su entrega a la consumidora.
Ese registro, por sí solo, no acredita que el vehículo hubiera tenido un uso previo. Sin embargo, la denunciante solicita que se investigue su historial para determinar, entre otros aspectos, el kilometraje registrado, los datos electrónicos del vehículo, documentos de preentrega y cualquier antecedente relacionado con exhibición, demostración, traslado, préstamo o utilización anterior.
También solicita una revisión técnica de las fallas denunciadas en frenos, dirección, suspensión, cruceta, bieletas, asistente de pendiente, componentes mecánicos y sistema electrónico, además del cumplimiento de la garantía y los tiempos de entrega de refacciones.
La denuncia llegó a PROFECO
La consumidora presentó su denuncia ante PROFECO el 24 de septiembre de 2026. Hasta el momento, según señala, la empresa no ha sido citada y tampoco se ha realizado la audiencia de conciliación.
Ante esta situación, la consumidora y sus representantes anunciaron que acudirán ante la titular del Órgano Interno de Control en la Procuraduría Federal del Consumidor, Dra. Irene Quinto Montenegro, para presentar una denuncia relacionada con la falta de actuación de la institución.
La intención, explican, es solicitar que se investigue por qué, pese al tiempo transcurrido desde la presentación de la denuncia, Automotores Antequera de Salina Cruz no ha sido llamada al procedimiento conciliatorio.
El caso mantiene dos asuntos pendientes de esclarecer: las causas por las que una camioneta comercializada como nueva presentó múltiples fallas durante sus primeros meses de uso y la respuesta que dará PROFECO ante la denuncia presentada por la consumidora.
Por ahora, la propietaria exige una solución a Automotores Antequera de Salina Cruz y una respuesta de la autoridad encargada de proteger los derechos de las personas consumidoras.
